Analizando los efectos de la migración venezolana en el sistema educativo colombiano

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en esta imagen Enumerador del IPA jugando con un niño. © 2024 IPA

El Desafío

Recientemente, el gobierno colombiano ha implementado múltiples políticas para regularizar a los migrantes venezolanos en el país, permitiéndoles acceder a servicios y participar más plenamente en el trabajo y la educación. En 2017, el gobierno estableció el Permiso Especial de Permanencia (PEP) para otorgar residencia temporal y acceso a servicios sociales, incluida la educación, a los migrantes venezolanos.1 En 2021, el gobierno lanzó el Estatus de Protección Temporal para Migrantes Venezolanos (TPS), que otorga a los venezolanos el derecho a quedarse y trabajar por hasta 10 años, con una vía para obtener la residencia permanente. A partir de 2022, solo los niños matriculados en el sistema educativo pueden aplicar al programa TPS.2 El número total de estudiantes migrantes en la educación básica y secundaria aumentó de alrededor de 33 mil estudiantes en 2017 a 630 mil en 2023.

La evaluación

Investigadores, en colaboración con IPA Colombia y Juntos Aprendemos —un consorcio financiado por USAID cuyo objetivo es desarrollar programas para mejorar la calidad de la educación en Colombia—, examinaron la influencia de la migración venezolana en el sistema educativo colombiano, centrándose principalmente en los resultados relacionados con el aprendizaje y la integración. Para ello, analizaron datos administrativos del SIMAT (Sistema Nacional de Inscripción Escolar) y realizaron una encuesta a niños, madres, tutores, cuidadores, docentes y directores de escuela. Midieron indicadores como la inscripción de migrantes, la retención estudiantil, el rendimiento académico, el clima escolar, las expectativas y la integración de los migrantes en las escuelas, la reasignación de recursos escolares y las interacciones entre estudiantes migrantes venezolanos y colombianos.

Resultados

Los resultados preliminares muestran que las escuelas públicas colombianas son espacios eficaces para la inclusión, donde estudiantes venezolanos y colombianos reportan niveles similares de confianza, amistad y sentido de pertenencia. Casi todos los estudiantes tienen amigos independientemente de su nacionalidad, y no se observan diferencias significativas en el acoso escolar ni en la discriminación durante los primeros grados. Académicamente, los estudiantes venezolanos tienen mejor desempeño en lectura, pero presentan rezagos en matemáticas, mientras que los estudiantes colombianos con más amigos venezolanos obtienen mejores resultados en lectura, lo que sugiere que la diversidad puede enriquecer el aprendizaje para todos. Las escuelas se han enfocado principalmente en la capacitación docente en lugar de reasignar recursos, y más de dos tercios han implementado actividades para fortalecer la integración. Sin embargo, los reportes de discriminación aumentan con la edad, y la persistencia de percepciones negativas hacia los migrantes fuera del aula pone de manifiesto la necesidad de una mayor participación comunitaria y estrategias específicas para promover la convivencia y la igualdad de oportunidades de aprendizaje.

Fuentes

1. “Ministerio de Relaciones Exteriores - Normograma [RESOLUCIÓN 5797 de 2017 Ministerio de Relaciones Exteriores]”. 2017. Cancilleria.gov.co. 2017. https://www.cancilleria.gov.co/sites/default/files/Normograma/docs/resolucion_minrelaciones_5797_2017.htm.

2. “Estatuto Temporal de Protección Para Personas Venezolanas (ETPV) | el Pacto Mundial sobre Refugiados | ACNUR”. 2021. El Pacto Mundial sobre los Refugiados | ACNUR. 2021. https://globalcompactrefugees.org/good-practices/estatuto-temporal-de-proteccion-para-personas-venezolanos-etpv.


Socio de financiación

Fundación Hilton