El desafío
El tráfico sexual en línea representa una amenaza grave y creciente para los adolescentes en países de ingresos bajos y medios.1 Los traficantes utilizan cada vez más las redes sociales, las aplicaciones de mensajería y las ofertas de empleo fraudulentas para identificar y reclutar a jóvenes. En Perú, las denuncias por trata de personas alcanzaron su nivel más alto en seis años en 2024, con más de un tercio de las víctimas menores de 18 años.2 Los adolescentes se enfrentan a una exposición particular: el 80 por ciento afirma no comprender las tácticas de manipulación, pero más de la mitad se comunica en línea con desconocidos.3
La mayoría de las iniciativas de prevención existentes se basan en mensajes con exceso de información o que infunden miedo, lo cual no refleja cómo los adolescentes perciben y procesan el riesgo digital, y la evidencia sugiere que estos enfoques rara vez producen un cambio de comportamiento duradero.4 Los mensajes digitales breves, basados en escenarios que sitúan a los jóvenes en situaciones simuladas y requieren decisiones activas, ofrecen un enfoque diferente que puede desarrollar habilidades prácticas para reconocer la manipulación, establecer límites y buscar ayuda. Sin embargo, aún existen pocas pruebas rigurosas sobre qué mecanismos conductuales impulsan la vulnerabilidad y qué enfoques preventivos pueden modificar de forma fiable la toma de decisiones en la adolescencia.
El Programa
La intervención, denominada RADAR (Conciencia del Riesgo y Resiliencia Digital en Adolescentes), consiste en mensajes digitales breves, basados en escenarios, diseñados para adolescentes y mujeres jóvenes, y difundidos a través de canales que reflejan las plataformas donde el riesgo de captación es mayor. Estos mensajes sitúan a las destinatarias en escenarios virtuales simulados y les exigen tomar decisiones, recibir retroalimentación y practicar respuestas de protección. En lugar de transmitir información de forma pasiva, cada mensaje se centra en una capacidad específica: detectar riesgos, reconocer señales de manipulación, verificar información digital, rechazar interacciones inseguras y buscar ayuda. El objetivo general es fomentar la conciencia y el pensamiento crítico de las adolescentes sobre el riesgo digital, para que puedan reconocer la manipulación y tomar decisiones de protección por sí mismas. Estas capacidades se desarrollan mediante la práctica, trabajando con escenarios realistas y tomando decisiones, en lugar de solo a través de la información.
Los mensajes se están desarrollando en cuatro etapas. Primero, a través de las redes establecidas de PROMSEX, los investigadores realizan entrevistas con expertos, grupos focales con adolescentes y entrevistas con cuidadores, educadores, funcionarios públicos y sobrevivientes para documentar cómo perciben los adolescentes los riesgos digitales y qué influye en su comportamiento en línea, ya sea protector o arriesgado. Segundo, ejercicios basados en escenarios con adolescentes revelarán ideas erróneas, obstáculos conductuales y barreras para buscar ayuda. Tercero, los hallazgos cualitativos se utilizarán para relacionar los escenarios digitales de alto riesgo con las capacidades específicas necesarias para responder de forma segura. Cuarto, los investigadores crearán y probarán prototipos de mensajes con aproximadamente 60 adolescentes para evaluar la comprensión, la seguridad emocional, el ritmo y la usabilidad antes de finalizar los mensajes.
La evaluación
En colaboración con PROMSEX e IPA Perú, investigadores están llevando a cabo un estudio piloto en Perú para medir si los mensajes digitales breves, basados en escenarios, pueden fortalecer las capacidades de protección y reducir la vulnerabilidad al reclutamiento para la trata en línea entre adolescentes y mujeres jóvenes en Lima y las regiones de Piura y Madre de Dios. La prueba final de los mensajes digitales involucra aproximadamente a 200 a 300 participantes, quienes son asignados aleatoriamente a uno de los siguientes grupos:
- Grupo de mensajes basado en escenarios: Los participantes reciben uno de tres mensajes digitales, cada uno dirigido a una capacidad de protección específica, como reconocer señales de acoso sexual, rechazar interacciones peligrosas o buscar ayuda.
- Grupo de comparación: Los participantes no reciben ningún mensaje.
Los investigadores medirán si los adolescentes mejoran su capacidad para reconocer los riesgos en línea y si son más propensos a tomar medidas de protección.
Resultados
Los resultados estarán disponibles en 2026.
Fuentes
1. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (2021) Poner fin a la explotación y el abuso sexual infantil en línea: Lecciones aprendidas y prácticas prometedoras en países de ingresos bajos y medios, UNICEF, Nueva York
2,3. PROMESEX (2025). Entre la precariedad y la búsqueda de prosperidad: las redes sociales como
espacio de riesgo para la captación de víctimas de trata.
4. Kaufman, Michelle R., y Mary Crawford. «Revisión de investigación y activismo: Tráfico sexual en Nepal: Revisión de programas de intervención y prevención». Violencia contra las mujeres 17, n.º 5 (2011): 651-665.
Savoia, Elena, Rachael Piltch-Loeb, Daisy Muibu, Amy Leffler, Diana Hughes y Alberto Montrond. «Replantear las campañas de sensibilización sobre la trata de personas en Estados Unidos: objetivos, público y contenido». Frontiers in public health 11 (2023): 1195005.
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