La disuasión focalizada se dirige a las personas o grupos más responsables de la violencia, combinando la aplicación de la ley, la participación comunitaria y el apoyo para modificar comportamientos y reducir la delincuencia. Introducida inicialmente en Boston en 1996 como Operación Alto al Fuego, ha demostrado ser prometedora en muchas ciudades de Estados Unidos y ahora se está adaptando en la Ciudad de México a través de la iniciativa Alto al Fuego. Alto al Fuego integra la aplicación de la ley focalizada, los servicios sociales para personas en riesgo y la comunicación para prevenir la violencia y ofrecer alternativas.
Los investigadores realizaron una evaluación piloto aleatoria para medir el impacto de la iniciativa Alto al Fuego en la prevención de la violencia en la Ciudad de México.
El primer piloto en Plateros, una zona con alta incidencia delictiva, ha mostrado resultados iniciales positivos, con reducciones sustanciales y sostenidas de homicidios y tiroteos (sin embargo, al ser un piloto controlado, aún no se puede establecer con certeza la causalidad). Un liderazgo sólido, la coordinación interinstitucional y la participación comunitaria han impulsado el progreso. Sin embargo, persisten barreras estructurales. Es fundamental realizar más investigaciones y ajustes a medida que el programa se expande a toda la ciudad.











