Evaluación de talleres de educación agrícola en escuelas costarricenses

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en esta imagen Personas cultivando juntas en Costa Rica. © Freepik

El Desafío

Con el aumento de la población mundial y la creciente demanda de alimentos, la agricultura es un sector esencial para el desarrollo económico y la seguridad alimentaria mundial. Sin embargo, a medida que se intensifican los efectos del cambio climático, la agricultura mundial se enfrenta a desafíos para satisfacer las necesidades de productividad.1 Uno de estos desafíos es la disminución de la población agrícola, ya que las generaciones más jóvenes perciben cada vez más la agricultura como un medio de vida insostenible. Por ello, existe una necesidad imperiosa de encontrar maneras eficaces de motivar a los jóvenes hacia carreras agrícolas para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Por ejemplo, la evidencia del IPA de Liberia sugiere que los programas de capacitación agrícola en las escuelas no solo pueden fomentar la adopción de prácticas modernas que mejoran la rentabilidad, sino que también pueden mejorar el rendimiento educativo y las aspiraciones de vida.

En Costa Rica, el sector agrícola desempeña un papel clave en el apoyo al desarrollo rural y la sostenibilidad ambiental, centrándose especialmente en prácticas agrícolas bajas en carbono que reducen las emisiones de gases de efecto invernadero y minimizan el desperdicio de recursos.2 A pesar de ello, el sector enfrenta desafíos, entre ellos el abandono de las zonas rurales (y, posteriormente, la agricultura) por parte de los jóvenes y su traslado a centros urbanos en busca de mejores oportunidades.3 También persisten sesgos de género que limitan la igualdad de oportunidades, especialmente para las mujeres jóvenes.4 Estos desafíos pueden obstaculizar la capacidad de Costa Rica para crear políticas efectivas para la producción de alimentos a largo plazo frente al cambio climático.

El Programa

Para responder a este desafío, el Ministerio de Educación, con el apoyo del IICA y el IPA, implementó un nuevo programa educativo para fortalecer el aprendizaje en ciencias agrícolas, biológicas y ambientales. El programa impartió dos talleres presenciales de cuatro horas de duración a estudiantes de 10.º, 11.º y 12.º grado de la especialidad de Producción Agropecuaria de escuelas técnicas. En los talleres, los estudiantes utilizaron recursos educativos digitales en actividades individuales y grupales para mejorar sus conocimientos y desarrollar competencias en agricultura sostenible.

El primer taller abordó la gestión del suelo, incluyendo la edafología, las propiedades clave del suelo y su importancia para la productividad, las técnicas agronómicas sostenibles y la rehabilitación de tierras y suelos degradados. El segundo taller se centró en la neutralidad de carbono, su importancia y beneficios, la economía circular (producción ambientalmente sostenible), el programa de neutralidad de carbono de Costa Rica y la acción climática. Los talleres también abordaron temas transversales como el trabajo en equipo y la importancia de la mujer en la agricultura.

La evaluación

Los investigadores colaboraron con el IPA, el Ministerio de Educación Pública, el BID y el IICA para realizar una evaluación aleatoria que permitiera medir el impacto de los talleres agrícolas. Específicamente, midieron los conocimientos técnicos de los estudiantes, su comprensión de la agricultura sostenible, su percepción del sector agrícola, la equidad de género en el sector y su motivación para seguir carreras en agricultura. La evaluación involucró a 1,634 estudiantes de 36 escuelas técnicas profesionales en 7 provincias. Los estudiantes fueron asignados aleatoriamente para participar en los talleres o para servir como grupo de comparación.

Resultados

Los talleres tuvieron un impacto positivo en la percepción de los estudiantes sobre la agricultura. En comparación con el grupo de comparación, los estudiantes del programa tenían 0.08 desviaciones estándar más de probabilidad de considerar la agricultura como un campo positivo e importante, lo que representa una mejora moderada. Los efectos se concentraron en los estudiantes que asistieron a los talleres, quienes también experimentaron un mayor avance en sus conocimientos sobre el cuidado del suelo y la neutralidad de carbono, los dos temas principales abordados en la capacitación.

Más allá de las percepciones y el conocimiento sobre la agricultura, los talleres tuvieron impactos dispares. En cuanto a las actitudes de género, los estudiantes mostraron 0.09 desviaciones estándar más de probabilidad de expresar opiniones iguales sobre el rol de hombres y mujeres en la agricultura, lo que indica efectos significativos. Sin embargo, los talleres no modificaron la motivación de los estudiantes para aprender más sobre la agricultura ni para iniciar una carrera en ella, ni influyeron en su trabajo en equipo.

Los resultados en general sugieren que los talleres específicos pueden mejorar su percepción hacia la agricultura y la inclusión de género, pero se deben seguir realizando ajustes para aumentar la participación efectiva de los estudiantes.

Fuentes

1. OCDE/FAO (2022), Perspectivas agrícolas OCDE-FAO 2022-2031, Publicaciones de la OCDE, París, https://doi.org/10.1787/f1b0b29c-en.

2. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), “Perfil de país de Costa Rica”, https://www.fao.org/in-action/scala/countries/costa-rica/en

3. IICA, “Vicepresidente de Costa Rica visita el IICA e impulsa esfuerzos colaborativos en agricultura orgánica y canales de distribución para mejorar la rentabilidad del sector agrícola”, IICA, 4 de agosto de 2022

4. CABI, “Análisis de género de la participación juvenil en la agricultura: hallazgos de Costa Rica”, julio de 2024, https://www.cabi.org/wp-content/uploads/CABI-Gender-Analysis-findings-2024-July.pdf


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