Investigación sobre Mano Dura en América Latina: Estado de la evidencia, repercusiones en las políticas y perspectivas futuras

Investigación sobre Mano Dura en América Latina: Estado de la evidencia, repercusiones en las políticas y perspectivas futuras

Copatrocinado por Innovations for Poverty Action, Fundação Getulio Vargas, CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, y la Asociación Económica Latinoamericana y Caribeña (LACEA).


IPA copatrocinó la XV Reunión Anual de la Red de Delincuencia y Políticas de América Latina (Al Capone) 2026, celebrada en Río de Janeiro los días 28 y 29 de mayo de 2026, junto con la Fundación Getulio Vargas, CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, y la Asociación Económica Latinoamericana y Caribeña (LACEA). La reunión congregó a investigadores que trabajan en el ámbito de la seguridad pública en América Latina.

El segundo día de la conferencia (29 de mayo), la IPA Programa de Paz y Recuperación organizó un panel de discusión sobre el uso de mano dura Enfoques para reducir la delincuencia y la violencia. En este panel, los investigadores Joana Monteiro (Fundação Getulio Vargas), Michael Weintraub (Universidad de Los Andes) y Carlos Schmidt-Padilla (Universidad de California en Berkeley), quienes trabajan activamente en políticas de seguridad en la región, destacaron los hallazgos de estudios recientes de evaluación de impacto en Brasil, Colombia y El Salvador sobre el uso de enfoques de mano dura para reducir los homicidios, la delincuencia violenta y el control territorial.

Los estudios presentados fueron:

Tras estas presentaciones, Ana Clara Telles, responsable de la iniciativa Seguridad y Derechos en Open Society Foundations, moderó un debate sobre cómo cerrar la brecha entre la política y la investigación en el contexto actual de seguridad y derechos. El panel ofreció la oportunidad de conocer el estado de la evidencia rigurosa sobre estrategias de mano dura, reflexionar sobre la realidad de esta investigación e identificar posibles soluciones a los desafíos políticos más urgentes, al tiempo que se definía el uso futuro de este trabajo para apoyar la seguridad pública y las prácticas democráticas.