Pequeños préstamos mantienen a raya el hambre, pero no crean 'buenos empleos'

Pequeños préstamos mantienen a raya el hambre, pero no crean 'buenos empleos'

La mayoría de los desesperadamente pobres del mundo son empresarios reacios, no naturales. Y, aunque las historias de milagros obrados por el microcrédito suelen ser ciertas, los pequeños préstamos a personas rechazadas por los bancos no son una panacea para la pobreza mundial.
16 de junio de 2011